La levedad del ser

La levedad del ser

lunes, 21 de diciembre de 2015

Mourid Barghouti, poeta palestino

TAMBIÉN ESTÁ BIEN
También está bien morir en nuestra cama
sobre una almohada limpia
y entre amigos.

Está bien morir, una vez,
con las manos cruzadas sobre el pecho
vacíos y pálidos
sin arañazos, sin cadenas, sin banderas,
y sin pedir nada.

Está bien tener una muerte sin polvo,
sin agujeros en la camisa,
sin marcas en las costillas.

Está bien morir
con una almohada blanca, no la acera, bajo las mejillas,
las manos descansando en las de los que amamos
rodeados de médicos y enfermeras desesperados,
sin nada pendiente salvo una elegante despedida,
sin prestar atención a la historia,
dejando el mundo tal como es,
esperando que, algún día, algún otro
lo cambie.

            
INTERPRETACIONES
Un poeta está sentado en un café, escribiendo:
la anciana
cree que está escribiendo una carta a su madre,
la joven
cree que está escribiendo una carta a su novia,
el niño
cree que está dibujando,
el hombre de negocios
cree que está meditando una transacción,
el turista cree que está escribiendo una postal,
el empleado
cree que está calculando sus deudas,
el policía secreta
camina lentamente, hacia él.
(Mourid Barghouti, A Small Sun, 2003, trad. Mª Soledad Sánchez Gómez)
Mourid Barghouti
Mourid Barghouti