La levedad del ser

La levedad del ser

jueves, 13 de agosto de 2015

FRAGMENTO "EL JARDÍN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN" JORGE LUIS BORGES.

NO SE PUEDE COINCIDIR CON UN HOMBRE POLÍTICAMENTE, PERO YO NO PUEDO DEJAR DE LEERLO SIN ESTREMECERME Y PENSAR CÓMO PODÍA ESCRIBIR DE ESTA MANERA, TRATANDO DE DESOVILLAR LOS MISTERIOS DEL DESTINO DE LOS HOMBRES EN SU ESPACIO Y EN UN TIEMPO.

Bajo los árboles ingleses medité en ese laberinto perdido: lo imaginé inviolado y perfecto en la cumbre secreta de una montaña, lo imaginé borrado por arrozales o debajo del agua, lo imaginé infinito, no ya de quioscos ochavados y de sendas que vuelven, sino de ríos y provincias y reinos. Pensé en un laberinto de laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo los astros. Absorto en esas ilusorias imágenes, olvidé mi destino de perseguido. Me sentí, por un tiempo indeterminado, percibidor abstracto del mundo. El vago y vivo campo, la luna, los restos de la tarde, obraron en mí; asimismo el declive que eliminaba cualquier posibilidad de cansancio. La tarde era íntima, infinita. El camino bajaba y se bifurcaba, entre las ya confusas praderas. Una música aguda y como silábica se aproximaba y se alejaba en el vaivén del viento, empañada de hojas y de distancia. Pensé que un hombre puede ser enemigo de otros hombres, de otros momentos de otros hombres, pero no de un país; no de luciérnagas, palabras, jardines, cursos de agua, ponientes. " El jardín de los senderos que se bifurcan", "FICCIONES" . Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899 - Ginebra, 14 de junio de 1986)